jueves, 26 de agosto de 2010

Máscara


Mucho aprendemos de gestos ajenos, mucho practicamos frente al espejo; es dura la tarea de volver a enseñar el lenguaje al cuerpo y el significado de los sentimientos al alma…


Sonreír cuando el deseo de llorar emana del corazón a todas nuestras venas, callar el grito que se subleva a la rutina de la moral; hacer las preguntas albergando ya todas las respuestas, así como afirmar y negar cuando se dudan: el contexto de textos, verbos y preceptos. Mentir y no decir la verdad, entre muchos nuevos viejos aprendizajes, pero por encima de todo; reprimir la mirada, el tacto y las ganas de suspirar…

5 comentarios:

  1. Wow me senti muy identificada con tú post, me gusto mucho gracias por seguirme :)

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  2. Circulo vicio, difícil poder escapar de él, mas el amor, siempre nos impulsará a dar mas que eso... ;)

    Strabensky

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  3. todos tenemos máscaras, algunas amables...

    Excelente reflexión

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  4. La tarea está, creo yo, en descubrir que hay debajo de todas esas máscaras que usamos con tanto ahínco.

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  5. Allí estan y estarán la ciudad de los antifaces aunque si bien algo de bueno de ellas la humanidad ha sacado...

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