Monday, February 22, 2016

El Sistema del Don




“Según los estudios antropológicos, ha existido desde épocas primitivas una solidaridad entre los varones de un clan que los ha llevado a utilizar a las mujeres de su clan como el don que les permitía entrar en contacto con otros clanes. Esta necesidad social, una vez instituida, necesitaba de regulaciones y prohibiciones que mantuvieran la circulación así diseñada. 

Dos han sido, pues, los tabúes que ese dispositivo puso en marcha: el del incesto y el del acto sexual intermasculino, de modo que uno fuera la contracara del otro. La prohibición del incesto obligaba a las mujeres a salir del clan; pero este tabú no hubiera sido efectivo en toda su dimensión si, al mismo tiempo, los hombres restantes de un mismo clan no hubieran aceptado la prohibición de acercamiento sexual entre sí, que los forzaba a aceptar mujeres de otros clanes. El tabú que pesaba sobre las relaciones sexuales intermasculinas venía a reforzar, entonces, el principio de lo genital para centralizar su objetivo en la procreación (con mujeres de otros clanes) y la difusión de la especie. Esta explicación de los dos tabúes universales se apoya en lo que se conoce como el sistema del don… ” 


Del libro Camp y posvanguardia, de José Amícola 



…Y luego de unas cuantas, muchas, muchísimas cosas; vino la religión como forma de hacer política, o quizás al revés, más actual: vino la política como forma de hacer religión.

Friday, January 8, 2016

Del sincretismo, la asimilación cultural y el sentido…



“¿Qué es el significado de un término? Desde el punto de vista semiótico [o como símbolo] no puede ser otra cosa que una unidad cultural. En toda cultura una unidad [o símbolo] es, simplemente, algo que está definido culturalmente y distinguido como entidad. Puede ser una persona, un lugar, una cosa, un sentimiento, una situación, una fantasía, una alucinación, una esperanza o una idea…” Umberto Eco – El significado como unidad cultural

“La semiosis social es la dimensión significante de los fenómenos sociales. Es una red de significaciones compleja e indeterminada, en el sentido que no podemos prever cómo los discursos van a circular por nuestra sociedad. Se va complejizando y haciendo más imponente al pasar el tiempo y en distintos espacios. Con esto estamos diciendo que, a partir de un mismo referente, de aquello a lo que nos referimos y aquí vamos a llamar objeto, se pueden construir varias representaciones, asociaciones con otras cosas. […]  la realidad se construye socialmente, no está dada por fuera de la circulación del sentido…  

Un fenómeno de sentido, una significación, no tiene un origen en la persona, en el sujeto. El origen del sentido se da en la sociedad y circula por ella. Esto quiere decir que va adoptando distintas formas a medida que se va transmitiendo por discursos. A su vez, no podemos decir que los fenómenos sociales sean independientes de este sentido que circula, o se genera dentro de la sociedad: cada uno de ellos encierra un sentido también…

Todo fenómeno social es, en alguna de sus dimensiones, un fenómeno de sentido…” https://docs.google.com/document/d/1qCAer1BuqbXeZQBQTxOnTZq2nJUHYoT4V29HoKhnSYQ/edit
 

“[…] "La praxis sincrética que nos resulta de interés, porque de ella gozamos todos, no es esa originaria e inextricable que se encuentra en el origen del saber, en el origen del lenguaje y en el origen del tiempo. La fuerza del sincretismo verdaderamente interesante es la influencia que se concreta en el interior del saber de hoy y en su práctica, el porqué nos hace universales, ya que consiste en el esfuerzo humano involuntario por reunir lo diferente en cada acto y hacer que el resultado se asemeje a lo no semejante"…” https://es.wikipedia.org/wiki/Sincretismo_cultural


“La asimilación cultural y social [y quizás política] solamente acelera los pasos que nos llevan a la  segregación,  a  la  construcción  de guetos,  a  la convivencia  falseada  de  mundos distintos  y,  en  última  instancia,  a  la  marginación de ciertos  colectivos  en beneficio  de otros…” https://lalentevioleta.files.wordpress.com/2012/06/integracion-o-asimilacion.pdf



Imágenes de César Santos: http://culturainquieta.com/es/arte/pintura/item/3279-el-sincretismo-de-cesar-santos.html 

Monday, January 4, 2016

En vano


“El término banal significa: "Trivial o sin importancia". Es voz tomada del francés banal ("común u ordinario"). No es correcta la grafía vanal, error debido al influjo del adjetivo vano ("falto de contenido o fundamento"), palabra con la que no tiene ninguna relación etimológica. Por la misma razón son incorrectas las grafías con v de sus derivados banalidad, banalizar y banalización…” http://losdemoniosdelalengua.blogspot.com/2011/08/vanal-o-banal.html

“La mayor parte de las tradiciones culturales afirman tener un origen sagrado, sitúan el nacimiento de su ciencia y arte en el patrocinio de un Dios o Diosa en los tiempos míticos, in illo tempore.  De entre esos patrocinios, uno de los más importantes –no cabe duda, pues es el presupuesto de la transmisión de los demás- es el del lenguaje.  El propio Yavé, nos recuerda el salmo 33, crea mediante la palabra, pues mediante ella se expresa: “Por la palabra de Yavé fueron hechos los cielos, y todo su ejército por el aliento de su boca”.  Pero no sólo Él, también el Aius Locutius de los romanos, el egipcio Toth, Hermes y Mercurio en la tradición greco-latina, el persa Ahura Mazda, o la diosa Vac del hinduismo, son deidades relacionadas con el Logos al que tanta importancia da San Juan en el inicio de su cuarto evangelio: “Al principio era el Verbo y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios”.  El Verbo, la manifestación, la expresión, la aproximación a la Esencia a través de un nombre que es simbólico…” http://meditacionesdeldia.com/2013/05/08/una-via-sapiencial-perdida-la-etimologia/

“En nuestra sociedad actual, el recurso de la banalización de diferentes temas sociales, políticos y culturales es muy común debido al tipo de desorden, crisis y sentimientos negativos que el posmodernismo puede traer. Así, se puede encontrar fácilmente a gente o programas de televisión que hablan del mundo de la farándula con el mismo nivel de interés con el que luego hablan de temas mucho más serios como la pobreza o el hambre. De este modo, se actúa restándole importancia a aquellos temas considerados importantes y sensibles, poniéndolos al mismo nivel que otros temas mucho más superfluos. Esto también se ve incentivado por la constante cantidad de información y conflictos que surgen en la sociedad actual que hacen que muchos busquen perder sensibilidad sobre temas duros y dolorosos de tratar…” Esto lo tomé de Definicion ABC http://www.definicionabc.com/general/banalizacion.php

La banalización es una forma de control del pensamiento, así como su negación, incluso su escape… buscamos una profundidad artificial satisfecha por el tan solo más allá de una supuesta superficie, pero ¿para qué? Para salirnos virtualmente del espectro de los banales, es decir, escapamos de la crítica para poder criticar… no somos criticables también por ese mero hecho, me pregunto. Claro que sí. Esa es la cosa, y sigue siendo parte de la banalización, pues el esfuerzo es en vano, pero a su vez es vanidoso. Hay cierto estatus en el hecho de saber un poco más que los que se conforman con lo trivial, pero lo cierto es que no nos hace especiales, mucho menos únicos. En un contexto diferente sería algo así como emborracharse para envalentonarse mientras criticamos a los que se emborrachan para olvidar, luego vendrá un abstemio a sentirse superior porque no bebe ¿es acaso la bebida el problema? Para este caso, no, pues todas son formas de escape, formas de banalización…

No nos escapemos en vano…

Monday, December 7, 2015

Iuris tantum


No hay hombre nuevo. Creo que esa es quizás la conclusión a la que podemos llegar. Pensamos más o menos igual sólo con algunos focos de atención cambiados, la radio pasó a ser tv y el tv pasó a ser un teléfono inteligente, ahí cargamos todo, hasta la forma de pensar: hasta la ideología… siempre creí que en los antagonismos de lo convencional yacía la disidencia, ese pensar distinto que nos hacía llamar a los otros los alienados, porque yo estaba del lado de los libres, del que no sucumbía a marcas ni a modas, del que entendía la sucesión de la lógica, o la causa y el efecto; pero no era así del todo. Al final resultó que el antagonismo siempre fue parte de lo convencional, es como si cada cosa, aparentemente impuesta para ser alabada y en sí creída, viniera de una vez con su conveniente escepticismo, como para hacer del presunto ateo un creyente más, porque al final es eso ¿no? La negación de algo admite su existencia… ah, pero con el tiempo vino el punto intermedio, ese punto en el que ni creo ni dejo de creer, esa ignorancia bendita: algo así como no sé y no me interesa mucho saberlo, es más mientras siga sin saberlo, mejor… y por ahí nos decantamos. El fanático politiquero te habla de derechas e izquierdas y uno, uno bueno: a uno le gusta gastar cuando se tiene, darse su gusto pues, pero en sí seguir siendo disidente, porque así más chévere… pero cuando ni los unos ni los otros tienen plata, todo se confunde, hasta este extraño agnosticismo. Ahora todos necesitamos, y esto es lo grave, necesitamos creer, poco a poco dejaremos de elegir porque a la forma de pensar ya no le hará falta imponerse, nosotros acudiremos a ella desesperados porque necesitaremos creer sin cuestionar, y los disidentes, como yo, bueno, al final usaremos esa disidencia para criticar a los que cuestionen estas necesidades, tal como ya está empezando a ocurrir…

Friday, December 4, 2015

Indie


Qué podemos respondernos, me pregunto. Deambulamos inconscientes en conciencias ocupadas, hay que economizar argumentos. De lo que antes se ahondaba ahora se orilla, pero ya va, sin ser orilleros pues no nos hace falta gritar: la procesión va por dentro y por dentro la reflexión ya no se profesa… nos dan dos versiones, dos versiones palíndromas y por eso seguimos igual, por estar en el medio y desde el medio nos quedamos con algunas frases, las que más se repitan, para luego adoptar ese nihilismo burgués que, con una muy en boga cara de aburrimiento, aseverar que dichas frases no nos las creemos… y es que creer, así como tal, no se estereotipa tan bien como lo escéptico, creer es más bien religioso, y ahora a todos nos dio por ser agnósticos: algo nuevo para el catálogo de respuestas: puro pop con música indie de fondo, porque así nos logramos elevar… entonces: qué podemos respondernos, me pregunto. Nada; nada que no salga en el catálogo de respuestas. Consulte, consulte a ver qué le presta más a usted; si la rebeldía pro-gobierno, si la disidencia pagada por padres pudientes, si el curso foráneo porque aquí ya no hay vida, si la vida en otra parte para añorar lo que acá se tenía, si beber en lugar de luchar, si luchar por creer tener, quién sabe, si opinar por redes sociales desde la oficina, si hablar del caos mientras se contempla alguna vitrina, si esperar el estallido social viendo televisión, si estar en la calle para correr y fotografiarse, el catálogo crece pero… de lo que antes se ahondaba ahora se orilla…

Thursday, December 3, 2015

Oda a la cola…




Allegro:
Gente que no trabaja y gente que pide permiso en sus trabajos para poder hacer la cola, para esperar, según el terminal de su cédula, qué y cuánto comprar para abastecerse, abastecerse a base de regulaciones pero; a quién no le gusta esa golilla, algunos exclaman; bueno, a ver, algunos otros han aprendido con el pasar del tiempo que el valor de ciertas cosas supone un cierto esfuerzo, pero no por el mero hecho de esforzarse, no, es más bien por el esfuerzo a futuro, en este caso, a pasado; digamos: algún sacrificio para poder ahorrar, para lograr hacerse con un grado académico, horas extras en la organización para subir un poco el ingreso, todo previo a una idea, que con un poco de drama llega a ser una meta, o ilusión, dependiendo de lo que ésta sea, pero ya no importa, ahora (y literalmente, ahora) es inmediatez: a la calle, a las tiendas, tempranito, para esperar un poco menos que los que están a la espalda… 

Minueto:
Conversaciones, la gente empieza a conocerse, a intercambiar testimonios, a reírse (si, a reírse) la molestia en esta sinfonía ha de tener lugar en otro momento; anécdotas de la crisis: sueldos que no alcanzan y los encargados de los almacenes comienzan sus danzas. Bailamos, buscamos coincidencias, mermamos la angustia al verla colectiva; todos más o menos estamos en lo mismo: igualdad social, pues; una bandera por la que tanto se ha declamado…

Ronda:
Sin disfraces, sin música, casi al pie de la letra (y esto último si es un tanto más metafórico) Da chance de ir a otro lugar, ya alguien en la cola dijo que lo que no hay aquí, puede haberlo  en el  negocio que está más adelante, por ende, nos vamos; para volver a la ronda, porque normalmente se va a más de un sitio para abastecerse… 

Sonata:
Ya después de haber hecho varias colas y con un par de bolsitas en cada mano, adquirimos la licencia de la victoria, esa que nos permite ciertas premoniciones sobre el futuro político del país y cierta jerarquía para juzgar a quienes no fueron parte de la sinfonía de hoy, además; también nos entra el fresquito de que conseguimos lo que otros no han podido, porque así es ahora, lo cotidiano se volvió especial: finalmente los libros de autoayuda lo lograron, se encontró el placer en lo rutinario…

Saturday, November 28, 2015

Hoax


Palabra interesante ésta: costumbre, que según algunas fuentes, viene de consuetudo, es decir, del hábito, pero más interesante es incluso hacer de este presunto hábito un verbo, una acción: acostumbrarse y, a eso vengo: nos hemos acostumbrado. Nos hemos acostumbrado a que creer es como pensar y a que soportar es así como una forma de aceptar… Escuchamos, o leemos, sea cual fuere el medio: percibimos un hecho noticioso y pensamos (no, creemos) que eso se debe a cierto mal manejo de algunos dirigentes, entonces nos topamos con el sobreprecio y lo soportamos (lo aceptamos) por eso la queja termina siendo una especie de retórica, quizás dialéctica, o parábola, o alguna palabrita que nos lleve a aceptar (aquí si, aceptar) que lo difundido por los medios tiene su punto y por ende, esa debe ser la verdad. Una verdad creada, no resultante, una verdad que debe ser creída (si, de creer) pero entonces cuestionamos: si al final la vamos a creer, no necesitaría ser una verdad, pero resulta ser un argumento suficiente, y suficiente nos basta para ponernos a pensar, pero… si pensar es creer… bueno… que nos difundan lo que sea… al final, de cuestionarnos, lo vamos a hacer los unos a los otros, dialéctica pues, pero sin filosofar…

Thursday, November 26, 2015

Una suerte de capricho eso, eso que llamamos convicción…


Cosa sublime ésa de creer para sí lo emanado de alguien, mas, cuando ese alguien se refería a alguien más. Así de ilusas son las convicciones, o los caprichos, quién sabe. El Caribe, o el mar, ha hecho de nuestros puertos nuestra forma de percibir las cosas, y pareciera que en cada cabeza hubiese un puerto, distinto al refrán ése: cada cabeza es un mundo. Pues no, podría ser más bien: cada cabeza es un puerto… y el mar nos trae, y del mar recibimos… luego; luego aprendemos; pero en ese proceso se pasa un tiempo, no es rápido, o instantáneo, al contrario: hay que sumar muchísimos instantes para que, de los patrones que pudiéramos establecer, poder pensar, reflexionar... pero mientras, mientras esperamos qué nos trae el mar: izquierda, derecha, dictadura, desamor con democracia, qué se yo, yo apenas me hago mi propio muelle, a ver si soy capaz de entender algo un poco más allá de lo que puedo leer… y puede que en las palabras esté la cosa, porque no sé cómo explicar lo que siento, pero percibo algo; y es que ese algo, alguien: puede que no tenga que ver conmigo, o con nosotros; si es que tú piensas lo mismo, pero uno se empecina, uno no espera que lleguen a su muelle, uno empieza a pegar gritos a cuestas en las costas… y gesticula: deformamos el rostro en muecas que ni entendemos: a éste qué le pasa… todo porque vemos que el mar algo trae, algo asoma y queremos llegue primero a nosotros, a mi muelle, luego corremos a tierra firme, más bien al valle, a exhibirnos unos a otros lo que el mar prácticamente nos trajo a todos pero sólo a algunos les llegó al muelle, así empezamos a envidiarnos, porque es así: cuesta reconocer el esfuerzo de un individuo. Estamos acostumbrados a recibir del mar… cosa sublime ésa, creer para sí lo emanado de alguien…

Thursday, October 1, 2015

uróboro




Una duda con llave, para las puertas de mi percepción: ¿vale la pena? No, sinceramente; pero el guayabo colectivo y circulante de todos los días, de los extraños y de la familia, te envuelve en una suerte de simpatía depresiva y por ahí te solidarizas… conjugamos al entristecer en todas las personas: tú, él, ella, ellos, nosotros, y me incluyo… se convierte en tu moda intrínseca: me gusta estar triste… y es que es cómodo, es hasta alegre, relajante; no poder (o no querer) hacer algo, a propósito del factor entristecedor, te otorgará indiferencia con el tiempo, así te acostumbras a que eso es normal… y entonces viene alguien y se alegra. Epa: ¿acaso es por estar triste? No, sinceramente; pero el guayabo colectivo y circulante de todos los días, de los extraños y de la familia, te envuelve en una suerte de envidia opresiva y por ahí criticas; invitando a todos a conjugarse, para así poder incluirte; porque eso que ves en el otro lo podrías ver en ti, pero te desprecias, y por eso desprecias que ese otro a su vez no se desprecie también: no lo toleras; y luego te enfureces: porque quienes no se conjugaron en tu normalidad ahora sientes que te abandonan, y de ése abandono renace un miedo primario: ¿es culpa de tu infancia? No, sinceramente; pero el guayabo colectivo y circulante de todos los días, de los extraños y de la familia, te envuelve en una suerte de pretexto inquisidor y por ahí te acreditas… te otorgas el derecho a auto compadecerte, sin dejar que nadie más se conjugue; cerrando todas las puertas, y dejando a la duda sin llave…