Monday, April 4, 2011

Pasos sin paso


Contaban los pasos que no cuentan con destinos, algunas aceras gustan conservar bajo sus baldosas: los estornudos del cielo que cambian de color con el clima y de salud con el trompo del mundo…


El calzado que todo lo evade y lo que no respeta lo pisa, desplaza preguntándose cómo esa batalla que suelen darse los pensamientos y los recuerdos pueden tomar lugar en un cuerpo tan frágil por dentro. Un cuerpo que ya no puede con las voces del reclamo que proclaman la rutina y sus costumbres siempre impuestas…


Son muchas las oraciones que se alojan en el entendimiento y que sólo cambian de voz y no de intención. Mientras tanto los zapatos pasan, pisan y se cuentan en pasos de preocupación…



Sunday, April 3, 2011

Nos recitamos, y nos citamos de nuevo…


Pretextándonos con palabras y gestos nuestros cuerpos recitan la canción del tacto: las estrofas de dedos y manos y los coros de caricias y labios…

Nos vemos en miradas y en la reciprocidad de la sonrisa errante; esa que regalamos al señor del sombrero y la niña y sus juegos. La misma que exhibimos al mundo y que sólo nosotros comprendemos…

Nos susurramos de lejos; como quien evoca pasados con vientos. Como quien saluda al alma al mirarse al espejo…

Nos citamos en el texto y en el trato. Nos pronunciamos cuando hablamos lento…

Nos despertamos, nos llamamos; nos recitamos, y nos citamos de nuevo…

Wednesday, February 16, 2011

Hubo una vez...


Hubo una vez en la que podía ser viento.
Te acariciaba hasta con el pensamiento,
mientras leías y sonreías…


En algún momento,
pasado de presente tormento;
podía cubrir tu frío con mis brazos de enamorado.
Sabía que se alegraban tus miradas de enamoramiento…


El mañana,
hoy ayer;
solía verse indiferente.
Sólo nos bastaba ese antiguo Hoy…


Me quedé con la costumbre
de citarnos en los sueños.
Guardé las risas
de cuando nos encontrábamos en cuentos,
de cuando despertábamos
en el mismo momento…




Hubo muchas veces en que fui rocío,
y sé que tú sigues siendo flor…



Mucho hubo en palabras escritas,
mucha esperanza narrada en papel.
No vimos los tragos venir,
y al derramarse,
ya era muy tarde.
Nuestra historia no pudo volverse a leer…



Pero sí;
mucho hubo. Hubo una vez…