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martes, 27 de noviembre de 2012

Momento


Has dejado salir al aliento que te delata, por estar a punto de mentir o porque estás por confesarte: seré recuerdo seré conciencia. He de poner mis labios con los tuyos, a fin de cuentas ya el suspiro se ha escapado. Cierras los ojos, no para imaginar si no más bien para dejarte guiar. Nos separamos, pero no por mucho, así que te beso de nuevo, se nos confunden el respirar y los rostros, ya somos algo más que labios y pactos. Se fueron el lugar y el tiempo, sólo quedamos atados: unidos por el placer de besarnos. Así empezamos a acariciarnos: a dedos, a bocas, marcando calor y dando color para sentir y también para sentar. Estamos inscribiéndonos en el otro. De ésta manera nos hacemos, nos tallamos y nos moldeamos a siluetas cálidas que prescinden de sus sombras. Tomamos la pausa y tememos del frío: volvemos a besarnos, volvemos a unirnos…




miércoles, 14 de noviembre de 2012

Epígrama Acorde




No todos entienden aunque el empeño carezca de cansancio. He de creer en los acordes, así lo he acordado. Tres palabras juntas pueden estimular a unas ganas ocultas: siente esos besos. Un nombre puede ocultarse bajo sílabas tónicas: fervor adelante. Quizás – por qué no – de algo así nacen los hechizos; toda ficción puede partir de una base cierta y ésta es una presunción. Los colores hacen lo suyo, como los sabores y su idilio con el recuerdo. El perfume tiene sus propias historias que contar. La música no ha dejado de sumar sentires…



miércoles, 3 de octubre de 2012

Un poco de Sinestesia por favor…


Más disposición al gusto de percibir letras impresas. ¿A qué les sabe desear? A sueño, a recuerdo ¿Saben? ¿Sabe? Se necesita probar más riesgos para contar contrastes nuevos. ¿Cuál es la textura del Rock al acariciar melodías? Todavía algunos lloran por los colores que no están a la vista. El hambre nace de una ansiedad no saciada que al saciarse demasiado se le llama adicción. ¿Hay balance? Inafirmable. Pero a veces sirven los excesos cuando se calman con arte. Hace tiempo que no comemos versos caseros y se ha dejado de sentir mucha música, porque no mucho se escucha en los alrededores; las calles callan con sus bullas una ciudad y sus atardeceres… Unas cuantas bocanadas de piano pueden servir de ánimo, así como una historia de amor del siglo diecinueve bajo párrafos de alguna buena novela… Huele a olvido, pero la mayoría carga su atomizador obligado. A trabajar y a obedecer en masas, para sentir no se nos paga. Muchas percepciones se han pasado al bando de las patologías, ahora todo parece enfermedad. No sanen, no ha llegado el día de la quincena tampoco…






Nota y note: los puntos suspensivos son para suspirar. Suspire y evoque…

"Flores amarillas constelan un círculo de tierra azul. El agua tiembla llena de viento" Alejandra Pizarnik (25/SEP)

martes, 28 de agosto de 2012

De importancia, de importación…



Suelen verse los pliegues del tiempo. Digamos que, el paredón de la vida alberga grietas para las hormigas. La gente comenta a voces y ecos, venían dos personas que se reían; yo les sonreía para que se pusieran serias, es una reacción normal cuando no eres parte de su alegría. Algo parecido pasa con las frases; con los pasos: se camina de rodillas teniendo buenos zapatos, te levantas porque no quieres una mano sino un cuerpo, ese cuerpo; esa voz que no te habla ni alguna mueca te regala. Para ti y para mí ya no hay nosotros: nos conjugamos en destiempos y en distintas personas. Yo sigo de rodillas y tú no has podido levantarte; no es así este arte. El silencio ya ha hecho mucho ruido, son profundas nuestras superficies y nos sabemos saberlo. Nadie sabe, nada sabe, urgen nuevos paladares cuando no hay culpa qué evocar. ¡Cómo nos importan soledades!




“La importancia es el respeto de los necios, el asombro de los niños, la envidia de los ricos y el desprecio del sabio…” Barnave

lunes, 18 de junio de 2012

Destilo obseso y decantador



Brindas al olvido para instilar sabores del recuerdo. Sin instar se le insiste al presente y este no absuelve por creer sorberse; así nos embriagamos y lentificamos instancias. Vienen los mañanas, la tranquilidad inquietante, las ganas de escapársele al deber y terminar incumpliéndose para cumplir con el resto; ese que juzga por el valor empréstito. Tanto nos destilamos por obsesos…

viernes, 1 de junio de 2012

Ergo epistolar…




Una carta aguanta a pesar de lluvia, a pesar de la calma; una carta aguantaba letras y confesiones. – Habernos complacido a vernos sin placer. A ver, ¡Nos fue plácido! – No estuvo en los pensares, la tinta se escurrió para dejar leer otros casos – cosas que no escribí: nos las decíamos  – Mucho quiso quien no pudo y quien pudo no tuvo que querer. Condonados por condenados; un deber que no se cumple con obediencia – Nos contentamos, sin romper la carta – Las palabras deben vivir para quien las lea, la tinta se ha de volver a secar…