No se ha perdido la costumbre de conectarse con las anécdotas que el honor alberga en sus memorias, siempre es posible llevarse una servilleta, un portavaso, quizás el ticket de entrada; o sencillamente el sabor de los pasos que han andado por los recorridos. Hay palabras que sólo son nombradas cuando la rutina queda atrapada fuera del alma libre, ansiosa; curiosa, ávida de momentos por vivir y aromas por sentir. Una nueva aventura está por comenzar cuando un texto ha de publicarse, ya sea para quien lo lea o para quien lo escriba. Es así como el alegre recuerdo recuerda; así como yo recuerdo los besos de tus labios y los que mis labios te prometen. Hoy nos cumplimos…
