Friday, June 8, 2012

Proverbio pretexto…



Hemos sido condecorados, nos han decorado la dicha con fracasos. Creen que pueden herirnos porque pueden ofendernos. ¡Qué manía la de legar complejos! Agresivos no pueden con lo que albergan y prepotentes carecen de potencia: ofrezcan ofensas, también son ofrendas. Empeño el nuestro el aceptarlas; en sentir lo que se nos entrega. Mucho gusta replicar y terminar cediendo a la oferta: siempre sedientos de terminar. Canciones y cansancios, por aquello del dolor y de lo injusto: lo justo no es lo que se respira, por eso pocos pagan y muchos se endeudan; toca aguantar bocanadas. Otra mejilla; no, de eso no se trata. Al cuerpo no se le expone a tanto, salvo sumarse caricias y deseos de piel que nos salven; no, esto es con el alma, con el alba; siempre es bueno amanecer…


Thursday, June 7, 2012

Dudas dadas para preguntar respuestas…




Se preguntan las respuestas por las dudas dadas: ¿Ceder a lo sucedido? ¿Comprar por comparar? ¿Armarse por no amarse? ¿Mentir por mentar? No callan las bullas cuando las miradas gritan también: caen; caos. Los labios se unen por clamor al silencio: ¡Puro paro, parecer perecer para ser! El sistema hace a todos sujeto de derecho y sólo a algunos, objeto del deber; una desproporción para llegar al equilibrio. [Desenraizamiento] Hay críticas alejando a críticos del criterio: Crítico. Instancia que no por constancia hace al olvido una estancia: la distancia. Es difícil mentir antes de un suspiro, de querer hacerlo, tiene que ser después. Nomofobia para el trato y Xenomanía para el arraigo; aun así nos seguimos opinando. Dadas las dudas se responden y preguntan…

Tuesday, June 5, 2012

Absurdo absuelto




Las grietas de la realidad dan cabida al abuso de los besos para fantasear y escaparse, una serie de ventanas para hacerse espectador del mundo que no se vive: hay muchas, a veces demasiadas. Uno cree en lo que crea y por eso sueña con presenciar, viéndose de qué manera desde esas grietas: a veces se siente así. A veces se piensa, aunque sea por unos instantes, que los pliegues de los días están bajo los cielos de la rutina. Luego duermes y despiertas y despiertas de nuevo para levantarte. No queda de otra más que dejar al absurdo absuelto por absorto: su culpa es inocente…