Las grietas de la realidad dan cabida al abuso
de los besos para fantasear y escaparse, una serie de ventanas para hacerse
espectador del mundo que no se vive: hay muchas, a veces demasiadas. Uno cree en
lo que crea y por eso sueña con presenciar, viéndose de qué manera desde esas
grietas: a veces se siente así. A veces se piensa, aunque sea por unos
instantes, que los pliegues de los días están bajo los cielos de la rutina. Luego
duermes y despiertas y despiertas de nuevo para levantarte. No queda de otra
más que dejar al absurdo absuelto por absorto: su culpa es inocente…
Blog dedicado a la redacción de escritos, en su mayoría originales. /Blog focused on original writings mostly
Tuesday, June 5, 2012
Thursday, May 3, 2012
Nos mantenemos…
Viendo versar las acciones que nadan en el
delirio del silencio. Muchas páginas enumeradas para agruparse como las ideas,
muchos verbos para predicar la intuición. Cónsonas discordias para sinfonías populares.
La gente quiere celebrar. La Ocupación puede resultar ser vicio al que no se le
compra pero sí se le paga. Una rutina a crédito sin créditos para descansar. Nos
mantenemos…
Nos mantenemos en la espera, ocupados;
desocupados para algunas preocupaciones: muy propio por apropiarnos. Fui a la
tienda a comprarme algunas verdades, las mentiras pierden valor a causa de la
ilusión. La gente celebra y se endeuda: hay que amanecer al despertar. No
estaban dormidos quienes la dejaron pasar. Tiendas cerca a quién puede y cercas
en las tiendas a quién cree. Para creer no hubo que pagar. Sigamos: seguimos al
bostezo…
Monday, April 30, 2012
Por aquí por allá…
Cae la tarde bajo edades del Sol, se saludan y
se despiden las sombras y los reflejos. Sonríe una luna por verse desde el día
y el día todavía no ha sido de la noche. Se anuncian algunas estrellas, el
cielo cambia sus azules; nos toca prender las luces. Manos sobre palabras para
no perder ideas, para que el orden se mantenga: toca una pausa para asimilar.
Planes de hoy para mañana y deseos del mañana para hoy. Se juegan los tiempos
mientras se pasa la página: nacen ganas de subrayar. Una cicatriz para el
libro: esa necesidad de no olvidar. Las personas también tienen líneas que unos
tachan y otros remarcan: algunos cuerpos han sido releídos. El gusto es íntimo y silencioso cuando la música es la
única invitada a las ganas de escuchar. Siguen las manos sobre el texto. Un reloj,
una hora: volvemos inevitablemente a evocar. Yo por aquí y tú por allá,
buscando palabras mismas en libros distintos. Se mueven los labios pero es sólo
la música. Deseos de hoy para el ayer y planes del ayer para hoy. La cama, la
calma; las palmas: el alma. Nos despedimos sin saludarnos: tú por aquí y yo por
allá…
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