Sin fe confesaban al haberse visto caídos:
corríamos y resbalamos por no saber frenar. Desconocidas las caras con tanto
espejo roto, mucho gesto sin rostro y mucho rastro que nada gustaba. La
molestia con el tiempo es indiferencia y así se empiezan a permitir
prohibiciones. El vendedor salía de soslayo por el portal del enrejado, para su
suerte, a medio cerrar. En un principio, la situación se agravaba, pero nadie
tenía qué gravar. Los insultos, que con el ruido se suman a un ruido mayor, usualmente,
no definieron reclamos. La sangre suele saber tomar su lugar para gritos y
silencios. Llovía, todos los sabían. Cuando el cielo viste gris la gente
debería vestir colorida; como aquella mujer de turquesa que llegó a aquel sitio
sepia. Caen el vendedor de espejos y la pareja de la moto, todos vestidos de
negro…
Blog dedicado a la redacción de escritos, en su mayoría originales. /Blog focused on original writings mostly
Friday, April 27, 2012
Thursday, April 26, 2012
Siempre nunca buenos, y malos nunca siempre…
Resulta
interesante percibir cómo todos cuentan una historia de buenos y malos a
conveniencia y no por convención. No se trata de descubrir descubiertos, mucho
menos darse cuenta de un cuento más. Me refiero al albergue, a las posturas que
se albergan. Como siempre: un tercero culpable para un primero que nunca es
inocente…
Un
amigo me decía que siempre hay un rico malo opresor para el siempre pobre y
pobre siempre. Cada día una anécdota, un hecho que justifique porqués y
carencias a causa de la abundancia ajena; por supuesto, mala. No hay forma que
una buena carencia bien se vea. Yo por mi parte, albergo desastres, y como él,
mi amigo; siempre tengo un cuento nunca bueno, malo también…
Víctimas
para sumar y justicia que se le resta. Lo justo es digno cuando se trabaja para
ello. Ambos nos acomodamos y nos justificamos en injusticias contrapuestas. No hay
cabida para silogismos si la razón es un asunto de volumen. ¿Será que grito
entonces, o mejor callo para pretender genialidad?
Wednesday, March 7, 2012
Hoy nos cumplimos…
No se ha perdido la costumbre de conectarse con las anécdotas que el honor alberga en sus memorias, siempre es posible llevarse una servilleta, un portavaso, quizás el ticket de entrada; o sencillamente el sabor de los pasos que han andado por los recorridos. Hay palabras que sólo son nombradas cuando la rutina queda atrapada fuera del alma libre, ansiosa; curiosa, ávida de momentos por vivir y aromas por sentir. Una nueva aventura está por comenzar cuando un texto ha de publicarse, ya sea para quien lo lea o para quien lo escriba. Es así como el alegre recuerdo recuerda; así como yo recuerdo los besos de tus labios y los que mis labios te prometen. Hoy nos cumplimos…
Subscribe to:
Comments (Atom)


