martes, 27 de septiembre de 2011

Pocos son los depresivos que no han aprendido a esconderse en alguna sonrisa…



Me consigo  conmigo y con mis rincones, con el pensar en el miento y la moral en mora; morando presentes disidentes al criterio y a la moda obedientes. Así pues, el ruido anuncia que el sueño se acabó y que la realidad espera sedienta de rutina y de sonrisas repetidas que no alegran; pero disimulan. Nadie pregunta mientras calles sonriendo…

Otro día que no es nuevo. Pareciera que la gente no se da cuenta que los días se repiten en los días…


Gestos de cortesía, no muchos, pero unos cuantos; todo con la finalidad de evitar las preguntas que en realidad quisiera responder, pero no a quien pregunta, sino a ti; a ti que ni siquiera sabes que existo…


4 comentarios:

  1. Tendré FE en que estés ese día, un abrazo.

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  2. Definitivamente Orián ¡me enganchas! ... no te puedo dejar para más tarde. Besos

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  3. Eso lo sentimos pero no sabemos expresarlo. Porque será?

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    Respuestas
    1. Quizás se le da más cabida al "estandar de cómo comportarse," es decir: "me siento mal, pero cómo me impongo, cómo hago para que ese mal que siento sea trending." Siendo así, más vale una máscara sonrisa...

      Saludos ;-)

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