viernes, 24 de febrero de 2012

Otra victoria más para la derrota…



Lástima que lastimaba aún más, no era un tema de resignación por antes haber negado; difícil negar a la nada cuando no fue algo primero. Se nos acompañaban las soledades con la abstracción, la misma que se empecinaba en mentalizarnos lejos. No era que sobrara la falta de atención, era más bien que faltaban las sobras que nos calmaban la sed a medias. Conformarnos con formarnos para un acto ya declarado; otra victoria más para la derrota y de rotas promesas nos saciamos. Nos perturbamos, nos masturbamos, más por el alma que por desalmados…


2 comentarios:

  1. Siempre hay batallas que se pierden antes de ganar la guerra...lo aprendí de la vida rebuscando en las sopas de letras...buscaba en ellas las palabras necesarias para hacerme entender en las trincheras del alma, a veces no encontramos las letras idóneas para articularlas y mientras eso sucede, el enemigo...ataca.
    No se ganan las guerras con el odio y con las armas, las guerras más desgarradas se ganan con besos de esperanza, no hay balas que atraviesen el corazón como lo hacen esas balas disparadas con amor, con comprensión, sin suposiciones malintencionadas, las suposiciones son casi siempre el asesino de la verdad, una verdad que a veces es complicado explicar si no tienes al interlocutor frente a frente. Los ojos hablan por si mismos lo que la boca y las letras no pueden.
    Las victorias se consiguen muchas veces habiendo perdido batallas...
    Luis G. Cádiz.

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    Respuestas
    1. "Las victorias se consiguen muchas veces habiendo perdido batallas..."
      Buen punto ;-)

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