viernes, 27 de agosto de 2010

Sin vocales para consonantes…


Cuando los ojos no quieren cerrar, ni para dormir ni para soñar, se confunden: la razón y la pasión al momento de construir pensamientos que intenten conclusiones o argumentos; en este momento da lo mismo…


Intento el entendimiento a base de la cómoda consulta, pero el idioma de la Ñ no me deja muchos caminos. La palabra “malcriadez” suele referirse a los niños, a la forma incorrecta en que padres educan a sus hijos; al menos en eso concurren los conceptos. La persona “mimada” se relaciona con caprichosa, lo que no ayuda a la búsqueda que emprendo. Finalmente me paseo por el empírico saber de mi batalla de sentimientos; desencontrando frases y verbos.

Expresado esto, me dedico a reflexionar: sin vocales para consonantes…

En un mundo de dos, donde la simbiosis es creada por el sentir de las almas que intercambian sentidos a través de los cuerpos, la malcriadez: como recurso ante la sobriedad de la crítica y la discusión, puede resultar desestabilizador del amor construido; se necesitan nuevas palabras para su oportuna explicación, para que una tormenta impotencia no pueda vulnerar la fuerza del sentimiento que solemos asociar con el corazón.

3 comentarios:

  1. Hola!!
    veo que me seguis en el blog de spiralosa, hemos platicado por otro medio? o me has encontradopor casualidad?
    un saludo

    ResponderEliminar
  2. Hombre que buena entrada, seguire por aca, si me lo permite, leyendo sus escritos.

    ResponderEliminar

Gracias por tu visita y tu huella...