domingo, 28 de febrero de 2010

Suburbanismo de convicciones


Mas allá de los restos del consumo,
del utópico horizonte del pensamiento,
de la necesidad de pertenecer sin ser,
de la idea leída y no vivida.


De silencios que aturden y gritos que callan,
de la gran esencia que predica esperanza,
de almas que ven preceptos sin ver razones;
busco el suburbanismo de mis convicciones.



5 comentarios:

  1. DOBLE NATURALEZA
    Para ganarse y entender el corazón de una "mujer salvaje" hay que comprender al máximo la doble naturaleza de esta; el misterio de las dos fuerzas femeninas que anidan en su interior; cualquiera que se acerque a ella, ha de tener en cuenta el hecho de que se encuentra en presencia de dos mujeres, un ser exterior y una criatura interior, una que vive en el mundo de arriba y otra que vive en un mundo no tan fácilmente visible. El ser interior vive a la luz del día y es fácilmente observable, ese ser es culto y amable, en cambio el ser interior, suele ser sorprendente, original y sabio.
    La paradoja de esta doble naturaleza, consiste en que cuando una de ellas se muestra sentimentalmente más fría, la otra es más ardiente, cuando una mantiene unas relaciones más intensas y enriquecedoras, la otra puede mostrarse inmensamente glacial.
    A menudo, una de ellas es más feliz y elástica, mientras que la otra opta por anhelar "no sé qué". Estas "dos mujeres en una" son unos elementos separados, pero unidos se combinan en la psique de mil maneras distintas. Cuando "la mujer salvaje" esconde o favorece demasiado una de sus facetas, puede llegar a vivir una existencia un tanto desequilibrada que le impide el acceso a todo su poder, por eso es bueno desarrollar ambas facetas... es el símbolo de las gemelas. Esta clase de mujeres suelen ser extremadamente confiadas y generosas, su corazón no alberga odio ni rencor, pero si alguien las traiciona, ellas jamás volverán a confiar en quien las traicionó.
    El perro, es el símbolo de su naturaleza intuitiva, es por ello que aprende a desechar las seducciones superficiales y conserva los conocimientos más importantes. Esta es tan solo una de las muchas características de "la mujer salvaje", esa a la que no le interesa ni quiere aquello que pueda trastocar su libertad ya que eso es algo sagrado para ella, ama su libertad por encima de todo y de todos, así es su vida y así la vive desde el día en que lo decidió, amándose a ella misma en primer lugar para así poder cuidar a su camada con ese amor y esa libertad que solo las mujeres que corren con los lobos pueden llevar a buen fin y con todas las consecuencias.
    (Del libro "Mujeres que corren con los lobos".

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    1. Me gusta la mujer salvaje, aunque puede que haya cierto narcisismo como trastorno, por qué no, al fin y al cabo, los corderos de la infancia pueden llegar a ser infames, y ahí pues - como Mononoke Hime - llegar a incluso cabalgar a grandes lobos, esos que pueden con el peso de una mujer a sus espaldas....

      Saludos en letras

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  2. BAJO UNA CAPA DE FINA COBARDÍA.
    Cuando el miedo y la inseguridad hacen acto de presencia en nuestras vidas, la libertad en el más amplio sentido de su significado, se esfuma, desaparece, sencillamente deja de existir.
    Ojala pudiéramos correr con los lobos o entre ellos todos y cada uno de nosotros, ojalá dejásemos de intentar ser lo que no somos, mostrarnos simple y llanamente como sentimos.
    Vivimos cercados por el miedo, apuntalamos las estacas de un vallado que nosotros mismos construimos, nos amansamos con elogios lanzados a nuestro ego por personas que sienten las mismas inseguridades que nosotros, nos dejamos llevar al redil por comodidad, por desidia, por costumbre. A veces nos rebelamos cortando un pequeño pedazo de alambrada que nos permite salir afuera para dar cuatro pasos mal dados y volver de nuevo al redil...a eso solemos llamarle rebeldía y libertad.
    Intentamos ser buenos chicos siguiendo las pautas establecidas y lo único que conseguimos es amputar nuestros verdaderos sentimientos, nuestra forma de pensar y de actuar como desearíamos...así es como dejamos nuestros sueños diseminados por el camino.
    ¿por qué vivo como lo hago si no es lo que quiero? ¿por qué permito que otros elijan por mi?, son preguntas que alguna vez nos hacemos y a las que no nos atrevemos a contestar. El miedo, siempre el miedo a reconocer que estamos domesticados y lo hemos permitido.
    No, no les gusta que cambiemos, que hagamos uso del libre albedrio, que nos mostremos como somos, a esa gente, la que dice querernos, la que dice a toda hora que les preocupa nuestro bienestar, no les gusta que les mostremos nuestro verdadero "yo", si ese yo no va acorde con lo que ellos esperan de nosotros.
    Desde el principio de todos los tiempos, nos han marcado las pautas a seguir, nos han mentido,...nos han castrado, nos han hecho abortar el niño que todos y cada uno de nosotros llevamos en nuestro interior.
    Yo, soy uno de esos seres castrados, pero no lo sabía, ahora que soy consciente de ello, lucho cada día por mi libertad, esa que yo misma a veces me prohíbo por inseguridad, por miedo.
    Ojala fuera esa mujer salvaje, pero no lo soy, como tampoco creo que sea narcisista; la gente suele confundir los términos y son atrevidos al presumir lo que los demás son o pueden parecer; como suele ocurrir, lo más sencillo es juzgar sin conocer, ahí somos pioneros siempre, triste manera de presuponer lo que otros sienten o realmente son.
    Saludos en letras compañero.

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    1. "Vivimos cercados por el miedo, apuntalamos las estacas de un vallado que nosotros mismos construimos, nos amansamos con elogios lanzados a nuestro ego por personas que sienten las mismas inseguridades que nosotros..."

      Lapidario ;-)

      "Todos iniciamos nuestra andadura como un saco de huesos perdido en algún
      lugar del desierto, un esqueleto desmontado, oculto bajo la arena. Nuestra
      misión es recuperar las distintas piezas" ;-)

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  3. Me mostré tal y como era, de eso hace ya algún tiempo, nadie me creyó, casi todos pensaron que era un disfraz, pero la pura realidad es que así era yo. Apenas nadie lo entendió y si lo hicieron, optaron por ignorarlo. Nada es tan cierto como que es agotador intentar agradar a todos, el cuerpo y el alma llegan a desgastarse de tal manera que ya no llegas ni a ti mismo. Me cansé de procurar sonrisas para regalarlas a quien más las necesitaba, me canse de querer hacer que la gente que me rodeaba fuera o se sintiera feliz al menos por un instante, si, realmente terminé agotándome y fue así como poco a poco dejé de intentarlo porque con ello me olvidé de mi...¡Menuda narcisista de pacotilla!!!, intentar hacer felices a los demás siempre ha sido la misión más importante de mi vida y ahora que la moneda me muestra la otra cara, me doy cuenta de que la gente simplemente no quiere ser feliz....es tarde para ellos pero aún es mucho más tarde para mi.
    ¡¡¡Mundo hipócrita!!!, todos piden amor y cuando se les da lo rechazan. Ahora empiezo a entender por qué me siento desplazada, extraña, como un bicho raro, como si perteneciera a otro planeta, a veces pienso que realmente lo soy. Voy a vivir, a intentar vivir en un mundo en el que no me reconozco como parte de él, simplemente soy insignificante y me alegro enormemente de serlo, soy sin embargo peligrosa, si, a los ojos de mucha gente yo soy una persona peligrosa por el simple hecho de sentir miedo...ese veneno inyectado en mis venas por los mismos que lo creen.
    A estas alturas del camino, ya no me importa, vivo cada día intentando no agradar a nadie (creo que lo estoy consiguiendo) porque hacer lo contrario agota hasta dejarte con un hilo de vida, sencillamente me cansé de intentar hacer felices a quienes quiero y a los que apenas conozco de nada porque eso me ha llevado a olvidarme de mi.

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